Avatar o cómo sacar petróleo del petróleo

Hace unos días leí que si seguían dando avances acabaríamos viendo la película entera antes de su estreno pero incluso si fuera así hay que señalar que no hay televisión lo suficientemente grande ni con la suficiente definición para vivir las mismas sensaciones que delante de la pantalla de un cine.

Avatar es espectacular en cada fotograma, llena de imágenes sorprendentes de increíble belleza, cada nanosegundo que pasa el espectador en la naturaleza de Pandora es sencillamente fascinante… y eso que la historia de la película es pueril y previsible a más no poder porque no es sino la enésima versión del mito del buen salvaje llevado al extremo, la preocupación ecológica de una tierra con alma propia por parte de unos nativos que crean un vínculo (literalmente) hasta con las más feroces criaturas y unos conquistadores malos malísimos capitaneados por un marine con las ideas y la cabezonería de George W. Bush (hasta se habla de guerra preventiva mientras la sala se parte de risa, qué humor más negro tenemos santo cielo santo cielo) todo ello aderezado con unos científicos de alma pura y el exmarine averiado que se convierte en el nativo más nativo de todos.

Pero a pesar de la ingenuidad del Cameron guionista es altamente recomendable gracias al Cameron imaginador de mundos. No le va a cambiar la vida a nadie y dudo incluso que cambie lo más mínimo la historia del cine pero las casi ¡¡tres horas!! el espectador está clavado en la butaca sin pestañear, por si acaso salta uno de los muchos temibles bichos que hay – maravillas del 3D – y le muerde… Con decir que la primera hora parece un documental…

Pandora es un planeta con una naturaleza vibrante, poblado de criaturas rarísimas y feroces – incluyendo a los nativos inteligentes – que se ve amenazada porque han tenido la mala suerte de que los humanos – que como de costumbre no se enteran de un carajo – se instalan y están empeñados en saquear el metal que nunca fue tan vil que tienen, cómo no, justo debajo de su árbol madre. Para poder acercarse a ellos, que hasta el empresario tiene remordimientos – y pánico a la mala prensa – crean unos cuerpos con ADN humano y nativo en los que, cual Matrix, meten la mente de científicos para que haya una alianza y así estudiarlos y, si la cosa va bien, que se larguen con viento fresco y nos dejen saquear en paz.

Resumiendo, Avatar es muy recomendable pero no puedo dejar de preguntarme tres cosas; la primera es si me ha gustado porque cual bebé me he dejado cautivar por los colorines que tiene, la segunda es si tendrá la misma gracia verla cuando llegue a televisión o dentro de unos meses (que me da que no) y la tercera y fundamental: qué haría un contador genial de historias con ese presupuesto y esos medios técnicos ¡haría la mejor película de la historia! ¿alguien se apunta a una colecta para darle el dineral necesario a un Von Trier que esté en sus cabales?

Una última recomendación, necesites o no subtítulos vete a verla doblada, que el efecto de la letra en 3D es horroroso horroroso… pero sobre todo vete a verla porque tal será la brasa que te darán que acabarás picando y si tienes más de quince años fuera del cine es una historia que te han contado cientos de veces pero con muuuchos colorines.

Anuncios

5 Respuestas a “Avatar o cómo sacar petróleo del petróleo

  1. sabes que esto no hace más que aumentar mi hype por verla, no?

    grrr… 11eurazos

  2. Cuando la televisión llegó a las casas, las productoras americanas empezaron a hacer superproducciones para que la gente siguiera yendo al cine, ahora hacen cine en 3D muy cariñoso y lo cobran casi al doble… y lo justifican con el “alquiler” de unas gafas monérrimas y una toallita para que te las limpies…

  3. Ayer la vi y visualmente es fantástica, si es cierto que el guión cojea, que es lo de siempre, pero merece la pena pagar por verla. Por cierto, en 2D también se ve muy bien 🙂

  4. Yo salí toda contenta. Claro que no esperaba mucho….

    Fue mi primera experiencia en 3D , por fin una película que no fuera de peces, así que no paraba de subir y bajar las gafas para ver las diferencias.

    Ha sido llamativo, pero en 2D los colores eran más brillantes…

    Y esta película era todo color…

    ¡Sobre todo por la noche!

  5. Pingback: Cine de verano en Torrejón | Ne tempus fugat

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s