Ne tempus fugat

Terminator

Noviembre 7, 2009 · 2 comentarios

Declaración de intenciones: ya que a día de hoy las buenas películas son la excepción, recuperemos las antiguas… Soy consciente de que este paso voy a acabar pareciéndome a Garci y eso me da mucho miedito… pero creo que soy valiente y podré soportarlo.

En fin, a lo que iba: tendría yo unos once años cuando mi hermano mayor apareció por casa con una peli para mayores que había sacado del videoclub (nos dejaban coger una a la semana); por la tarde la vio él con sus amigos, por la noche la vieron mis padres y quedaron todos tan fascinados y hablaban tanto de ella que no me quedó otra que verla, pero a escondidas (tiene su explicación: con siete años nos dejaron solos y me puso algunas escenas de El exorcista; esa noche tuve con dormir con mis padres, desde entonces, y a pesar del tiempo que había pasado los muy rencorosos se cuidaban muy mucho de mi cultura cinematográfica)

Terminator no sólo no me dio ningún miedo, por muy de mayores que fuera, sino que me fascinó por completo y la vi dos veces seguidas (que el otra vez, otra vez no lo inventaron los Teletubbies), ya podía ir yo tan feliz al cole el lunes siguiente presumiendo de que había visto Terminator con la consiguiente admiración general.

Años después, ya sin restricciones, estrenaron la segunda parte y nos fuimos corriendo a verla al cine. Me encantó, a pesar de los evidentes errores (porque a ver ¿por qué demonios no enviaron al T1000, que ese sí que era chungo de verdad, la primera vez?) aunque no fuera tan buena como la primera los efectos merecían la pena y la historia era consistente.

La tercera parte nunca existió y punto… bueno miento, existió lo suficiente para que me haya negado a ver Terminator salvation hasta esta noche a pesar de que Christian Bale y su cara de mala leche se van convirtiendo con los años, a pesar de los disgustos que me ha dado en alguna que otra ocasión, en el actor del que más me fío. Dudo que se convierta en una miticidad con el tiempo, pero es una tercera parte muy digna.

Así que mañana, antes de salir – si es que se tercia salir – me he programado un día Terminator. Por la mañana terminator con la limpieza de la casa y después me voy a meter en mis doloridas córneas, a modo de cura, la primera y la segunda; sé que la primera me gustará, ni sé las veces que la he visto, la segunda espero que también (el paso del tiempo mejora los recuerdos)… la tercera (la de Christian Bale, que la otra no existió y punto) acabo de verla y seis horas, a pesar de los muchos guiños que tiene a la primera que me han encantado, se me antoja un exceso que podría acabar con mi precaria salud mental.

Terminaré confesando que todo esto se debe a que lo que de verdad me gustaría es que algún cine se atreviera a dejar aunque sólo fuera una sala para estos menesteres sin tener que esperar al montaje del director o a la remasterización con nuevo sonido envolvente bichorizado y tantas cosas que se inventan y que el aguerrido cine lo hiciera, evidentemente, a un precio razonable.

→ 2 comentariosCategorías: Películas

Fe de erratas

Noviembre 3, 2009 · 8 comentarios

Dicen las malas lenguas que rectificar es de sabios así que aunque no dije que fuera mala sino que tenía mis dudas ahí va esta humilde fe de herrutas:

Este fin de semana he vuelto a ver 9 y ahora que la he entendido desde el principio me ha gustado, mucho no, muchísimo (nota mental: es la última vez que veo una película muerta de sueño sin saber antes de qué demonios va) Sigo sin ver a Tim Burton en ella, pero merece la pena así que se acabaron las dudas, totalmente recomendable. No signifique esto, queridos niños y niñas, que sea superoriginal de la muerte porque tanto en el cine como en los libros las máquinas se pasan la vida tratando de exterminar a los seres humanos (que ya podíamos dejar de intentar que los electrodomésticos militares fueran inteligentes, que parecemos tontos) y la humanidad sobrevive de las formas más bichoristas pero además de ser animación de la buena tiene un punto muy interesante en cuanto al arquetipo que se construye en cada muñeco (uh, ah, las chicas son guerreras) De momento yo, por si acaso, esta noche voy a desenchufar la máquina a la que le debo en mayor medida mi sorprendente lucidez mental – la cafetera – y a mirar con mayor ternura, si cabe, mi peluche de Pocoyó, que aunque no es de tela de saco fijo que, en caso de necesidad, me hace el apaño junto con la rata y la araña de Ikea.

También he visto este fin de semana Moon, y qué puedo decir de ella si me dormí… dos veces… me hubiera dormido sólo una sin grandes remordimientos pero un ser cruel y malvado decidió despertarme (y eso que no estaba roncando ni nada)  Lo grave es que a pesar de haberme rendido ante Morfeo la entendí como si hubiera hecho una tesis doctoral con ella así que me da en la nariz que o bien le sobra metraje o bien es más previsible que un culebrón venezolano.

→ 8 comentariosCategorías: Películas

Galileo y la astronomía

Noviembre 2, 2009 · 1 comentario

Hace cinco años estuve una media hora babeando delante de la Biblia de Gutemberg que está expuesta en la Biblioteca Pública de Nueva York y me fui, aunque me hubiera quedado mucho más tiempo memorizando cada detalle de las páginas por las que estaba abierta, sólo porque el guardia de la sala empezó a mirarme raro (y era muy grande) Es sólo un libro enooorme, dirán algunos, pero es un sólo-un-objeto que cambió la historia de la humanidad y eso, salvo para el que tenga horchata en las venas, sobrecoge, y mucho.

Estos días espero vivir algo similar y, ahora que juego en casa, no pienso moverme me miren como me miren hasta que me sepa de memoria cada marca, cada letra, cada mancha, del manuscrito original en el que Galileo reniega – y sin embargo se mueve – de su teoría (nota: me importa un carajo que nunca lo dijera, la historia así es mucho más graciosa)

Se puede ver en el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología hasta el 13 de diciembre. Paseo de las Delicias, 61
Será sólo un papel, pero no puedo dejar de ir a verlo, rara que es una.

→ 1 comentarioCategorías: Exposición

Una de libros: Tenemos que hablar de Kevin

Octubre 31, 2009 · 1 comentario

He visto alguna que otra película esta semana pero, como estoy empezando a quedarme sin adjetivos para describir el cine de estos tiempos (malo, nefasto, nauseabundo, horrible, aburrido, ¡Ay mis córneas!, …) y como la idea de Ne tempus fugat es recomendar cosas que hagan que la vida merezca la pena, y no al revés, hoy hablaremos, queridos niños y niñas, de libros, que ya va tocando. Y como las cosas hay que hacerlas bien (¿habéis oído guionistas?) hablaremos de un libro que aunque lo leí hace unos meses aún me tiene en estado de shock.

Tenemos que hablar de Kevin, de Lionel Shriver, cuenta la historia de una mujer que tiene que enfrentarse a las consecuencias del horror perpetrado por Kevin, su hijo adolescente, y, para rehacerse ante lo inimaginable de ser la madre de un asesino escolar señalada como responsable última de la matanza, va escribiendo cartas al padre de la criatura donde va contando cómo ha sido su vida desde que Kevin, que nunca fue un niño normal, llegó a sus vidas.

Contar una historia así no parece difícil, ya es bastante impactante el tema en un mundo después de Columbine, pero contarla bien, llena de párrafos para apuntar (confieso que subrayo los libros directamente y luego siento como si enseñara las vergüenzas al prestarlos), construir bien la complejidad de los personajes sin caer en el maniqueísmo y, sobre todo, hacer que los lectores nos pongamos a reflexionar sobre la relación con los hijos y la mismidad de la condición humana es harto complicado, y encima hacerlo de forma que cada página empuje inexorablemente a la siguiente a pesar de lo cruda que se pone la cosa a ratos tiene mérito, y mucho.

No quiero contar mucho más, sólo invitaros a leerlo y reproducir un par de fragmentos que ya forman parte de mi mismidad y que en un momento concreto de mi vida sirvieron para que siguiera adelante:

La primera cita es, para mí, la definición de la valentía: Más vale morir intentando lo bello, aunque inasequible, que sumirse en la pasiva y cínica resignación de que el infierno sean las personas a las que estás unido

La segunda nos recuerda que a veces, sin querer, nos perdemos: [Kevin] me había robado todo aquello que yo significaba para mí. La primera mitad de mi vida yo era creación mía.

Hay muchas más, pero me da miedito la SGAE, así que aquí lo dejo ¡A leer!

→ 1 comentarioCategorías: Para leer

Big Barrel en concierto

Octubre 30, 2009 · 6 comentarios

Una banda que canta canciones rockeras, y que como su nombre indica adora la cerveza (u otro tipo de bebida “fermentable” a este modo tradicional) o al menos el continente …

Lo importante:

Tocan el 31 de octubre (día halloweenero por excelencia) . . .

. . .en “La buena dicha” (c/ de Santa Hortensia 14) (en Prosperidad) (nombres menos tenebrosos que la fecha 8-) ) . . .

. . . a las 22.:00 (no se me ocurre nada que comentar a este respecto).

Si queréis comprobar si son coherentes con la fiesta (por lo divertido, no por lo terrorífico), pasaos a verlos…

Si queréis comprobar si se quedan con el barril, y reparten la cerveza, pasaos a verlos…

Si queréis comprobar si queréis pasaros a verlos, pasaos a verlos… 8-)

→ 6 comentariosCategorías: Conciertos