Ne tempus fugat

Actividad Paranormal

Noviembre 12, 2009 · 3 comentarios

El 27 de noviembre se va a estrenar en las salas de nuestro país esta película que, con un presupuesto de 15.000$, lleva recaudados más de 50 millones y eso tiene su encanto, qué narices, tiene muchísimo mérito – vaya por ello un fuerte aplauso ¡bieeeeeeeen! – yo no puedo, además, dejar de felicitar a sus autores porque han demostrado que para hacer una película aburridísima no hace falta invertir mucho, que ya podían aprender otros que se gastan un pastizal en películas aún más aburridas que esta, si cabe. El mérito, por tanto, no está en la película en sí sino en haber conseguido que una pareja, formada por un cabezón y una llorona – que tienen sus motivos, que conste – en una habitación durante hora y media y sin promoción alguna lleve a tanto incauto al cine.

Ahora bien, si quieres apoyar el cine barato ve a verla pero no por su calidad sino a modo de postura ideológica.

Argumento: una pareja se graba a sí misma porque en su casa pasan cosas raras. La película comienza cuando el novio, que es muy meloso y más simple que una planta de plástico, compra una cámara para documentar lo que está pasando y, como era de esperar, cada vez pasan más cosas.

Para explicar brevemente de qué va esto pongámonos en antecedentes porque la idea de falso documental de terror ya se hizo en su día así que antes de pensar siquiera en ir a verla contesta a este cuestionario: ¿Te gustó La bruja de Blair? pues esta quizá te guste, pero sin duda mucho menos ¿te pareció espantosa La bruja de Blair? pues esta la vas a odiar con toda tu alma ¿te aburrió? pues con esta te vas a dormir porque durante los primeros tres cuartos de hora no pasa absolutamente nada y aunque en una de las últimas escenas he saltado que ya quisiera el mismísimo Gasol – y hubiera saltado una vez más si no fuera tan absolutamente previsible – no compensa el resto de bostezos.

El punto de partida es el mismo que a mí me sorprendió gratamente hace diez años, pero claro, las  cosas sorprenden una vez, que ya dijo Platón hace eones que no podemos dejar de saber lo que sabemos. Insisto una vez más, la idea no es mala, sólo que es imposible tensarse si pasas cuarenta y cinco minutos viendo dormir a una pareja, que ni se achucha ni nada en todos los días que dura la historia (vaya mierda de vida sexual que tienen, hay que ver) para cuando empieza a pasar algo el aburrimiento es tal que lo único que quieres es que la película se acabe y a otra cosa mariposa. El problema de la película es, por tanto, que está tan descompensada que estoy pensando en ver sólo la segunda parte, a ver si así tiene gracia…

Resumiendo, te gustará algo si te encantó (mejor dicho, si te volvió loco de amor) La bruja de Blair, y digo eso incluso aunque cuando se ponen a buscar en internet experiencias similares a lo que están viviendo te va a dar la risa floja.

Santo cielo, santo cielo, qué malo es el insomnio.

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¡Concurso de guiones prorrogado!

Noviembre 11, 2009 · 2 comentarios

 

El Sr. Láinez, perpetrador del blog Ya lo has leído, ha decidido prorrogar el plazo del concurso de guiones hasta el 31 de diciembre, fun fun fun (8)

Os recuerdo que el premio del concurso es nada menos que un ejemplar del nº 0 del fanzine Reservoir Sheeps, firmado por Nahum “Katakraos” Rivas y Álvaro Sarraseca, organizadores principales de este fanzine y autores del blog La Kame House.

Las reglas del concurso las podéis leer en su blog o en el siguiente resumen:

  • Tienen que ser guiones originales para crear una tira cómica. El mío no lo era, así que seguramente estoy descalificada.
  • Guión para un máximo de cuatro viñetas y un mínimo de una viñeta.
  • Hay que detallar las viñetas porque  Nahum se encargará de dibujar el guión ganador.
  • El guión se enviará a  dark.lainez(arroba)gmail.com

¡Animaos a participar!

Con suerte tendréis como regalo el día de Reyes un maravilloso fanzine en vuestras manos. ;D

 

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Tienes hasta el martes…

Noviembre 10, 2009 · 3 comentarios

Hace cuatro días estaba tan ricamente en casa cuando sonó mi móvil, lo cogí y una voz desde ultratumba me dijo “tienes hasta el martes para ver Agora”… sé que parece el argumento de The ring pero es absolutamente verídico, aunque con algunas licencias poéticas de : la voz, no era ni de Sinatra ni de Samara sino de un amigo que llevo dos años sin ver (de ahí la ultratumba) y me dijo otras muchísimas cosas en una conversación que duró más de tres horas.

Hoy se cumplía el plazo y no quiero morir, así que no me ha quedado otra que ir a verla. En el cine éramos seis personas y algo me dice que a estas alturas debe de haber cien más que no la hayan visto aún y tengan intención de hacerlo, pero poco más. Yo no la había visto hasta hoy porque me daba apuro, he leído tantas cosas en tantos sentidos que no sabía muy bien qué pensar y estoy hasta el gorro de decepciones. Y lo que puedo decir al respecto es que no me ha decepcionado pero tampoco me ha encantado; se puede ver pero el guión, y me sorprende más en Mateo Gil que en Amenábar, está muy deslavazado, demasiado centrado en los desencuentros de los enamorados con Hypatia y con el verdadero interés de la historia, la denuncia del fanatismo, actuando casi como si fuera un simple telón de fondo, casi a modo de excusa para justificar su muerte.

Aunque no la película conocía la historia de Hypatia como si fuera mi propia hermana (no, no soy tan culta pero tres horas de chapa con un obseso por la historia dan para todo y con tanta promoción de Ágora es difícil no saber todos sus logros) pero, como decía, me hubiera gustado más si se contara qué y por qué que quién, aunque Rachel Weisz está que se sale, como es costumbre.

Pero lo que realmente me lleva a hacer la entrada es que he leído críticas absolutamente feroces que hablan de llevar a Amenábar a la hoguera y no encuentro justificación alguna para ellas porque se centra, insisto, en los fanatismos y no sólo en las barbaridades del cristianismo (de hacerlo yo no me hubiera quejado mucho tampoco, conste) No sé si los que están obsesionados con “los cristianos mataron a Hypatia” se han tomado la molestia de verla o es que no han entendido un carajo porque en Ágora se cuenta que efectivamente sí, eran unos fanáticos, pero también se cuenta que ni todos lo eran ni tenían la patente.

A pesar de que no me ha encantado, como decía, tiene una escena que realmente sobrecoge y merece sobradamente el precio de la entrada y es aquella en la que con una belleza extraordinaria se cuenta el horror de la destrucción de la biblioteca, la desesperación de los discípulos de Hypatia por conservar la sabiduría, los pergaminos lanzados por el aire como si fueran serpentinas… el espectador en ese momento, lleno de amargura y con el estómago encogido, no puede dejar de preguntarse dónde estaríamos hoy con todo ese saber y sin esos fanáticos, probablemente más allá del sistema solar, milenarios, en paz y mucho más felices. Por desgracia en el siglo XX muchos millones de muertos nos enseñaron que la civilización no está reñida con la barbarie pero el saber sí está reñido, y a bofetadas, con el fanatismo.

”Nos parecemos en más cosas de las que nos diferencian” (o algo así dicen como treinta y dos veces en la película) Espero que algún día, aunque yo no lo veré por mucho que fotocopie retratos míos y los esconda para que envejezcan por mí, gane la humanidad y el sentido común.

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El imaginario del Doctor Parnassus

Noviembre 8, 2009 · 4 comentarios

Esta noche, con el permiso de Von Trier, me he vuelto a enamorar y, para mayor felicidad, el amor me ha llegado de un montón de hombretones – que es mucho más divertido dónde va a parar – de un hombre de mil años (el gran Christopher Plummer), de una mujer pelirroja, de un limitado en altura y hasta del mismísimo diablo (el enorme Tom Waits) Pero sobre todo, me he vuelto a enganchar a Gilliam que, aunque me ha dado algunos disgustos en la vida (para hacer, sin duda, nuestra relación más divertida), está que se sale.

Confieso que mi mayor problema es que me cuesta meterme en algunas películas y por eso tengo tendencia a mirar con lupa aquello, que es mucho, que no me creo pero hoy, durante dos horas, he vuelto a creer en el ratoncito Pérez, en los Reyes Magos y, sobre todo, en el mundo de fantasía que hay tras el espejo del teatrillo del Doctor Parnassus.

La película es realmente fantástica, en el más amplio sentido de la palabra, para pasar dos horas sonriendo – cuando no riendo a carcajadas – y con los ojos abiertos de par en par ante el mundo mágico que sólo un genio chiflado como Gilliam podía haber imaginado. Si El Barón de Munchausen era para hacerle una estatua esta es para poner su cara en los billetes de un dólar. ¡Si es que hasta – perdón por la barbaridad atroz que voy a decir – le saca rendimiento a la tristísima y forzosa sustitución de Ledger! Los tres actores que le sustituyen en el mundo mágico (Depp, Farrell y Law) lo hacen tan, pero tan bien, que le clavan hasta en los gestos que hasta hace un rato creía que jamás volvería a ver porque pensaba que sólo el desaparecido Ledger podía hacer.

Además de la historia, que no voy a contar para no hacer esto muy largo y no reventar un relato sorprendente, la belleza de las imágenes me ha cautivado de tal manera que aunque normalmente me parecería una herejía recomendar una película doblada en vez de en su versión original no puedo dejar de decir que El imaginario del Doctor Parnassus hay que verla en una pantalla inmensa como la de Kinépolis (y eso que hemos tenido un nanosegundo de duda al ver que sólo había en segunda fila)

Para terminar, sólo tengo una pega que ponerle y es que cuando respondo sí, tráeme algo para beber porfi si me traen un litro de coca-cola (cómo se pasan en algunos cines santo cielo santo cielo) voy a pasar los últimos quince minutos sufriendo intensamente en mi felicidad visual porque si me llego a perder siquiera un segundo no podría haberme perdonado jamás.

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Una de gazapos

Noviembre 8, 2009 · 1 comentario

Tras mi Terminator’s day estaba tentada de hacer una fe de herrutas sobre Terminator 2… pero como la película me sigue pareciendo digna (si consigo desligarla de T1) lo dejaremos en un comentario sobre los gazapos que tiene que son de juzgado de guardia. El consejo de esta humilde persona es, por tanto, que si queréis, queridos niños y niñas, que os siga gustando T2 como hasta ahora no se os ocurra verlas seguidas, con un par de años entre ellas bastará, supongo (aunque tengo mis dudas)

cejasEn T1 se cuidan los detalles, por ejemplo, el Terminator se quema muy al principio así que Schwarzenegger se pasa la película con un corte de pelo rarísimo y sin cejas. Sin embargo en T2, como decirlo, se ve que el que se ocupaba de no cagarla estaba viendo crecer el cesped… por cierto en T1 ¡sale Bill Paxton! (no viene a cuento de nada pero me encanta ese actor, aunque no necesariamente sus películas)

Empecemos con los gazapos: la película es de 1991, el actor Edward Furlong tiene entonces 14 años… John Connor tiene 9 – que podrían ser incluso 8 – aunque se cuidan más o menos de no trastear en exceso con las fechas pero… John nace en 1985, Skynet la lía en agosto de 1997 y la trama transcurre tres o incluso cuatro años antes. Aceptamos que el personaje sea más joven que el actor, pero el carácter que tiene hace imposible creer que tenga sólo 9 años ¿le dan la custodia a unos padres que le compran una moto? ¿ha pasado tiempo suficiente con su madre para que lo forme militarmente hasta ese punto? ¿lleva meses sin recoger su habitación? ¿la madre se ha enrollado con montones de tíos, que la dejaban a los pocos meses, para que le enseñen tácticas militares a John? ¿pero cuánto tiempo pasó la criatura con su madre biológica? (según la película Sarah lleva al menos un año en el hospital, hagan cuentas porque a mí no me salen entre que aprende a andar, hablar, controlar sus esfínteres y esas cosas para que espabile tantísimo)

Lo que ya dije en la entrada ¿por qué demonios no mandan al T-1000 desde el principio? Pero más importante ¿tan poca fe tienen en el primer Terminator que mandan un segundo? Pues vaya un exterminador de pacotilla… Y eso aunque nos tragamos ya en su día que en T1 Resse dice explícitamente que no puede volver al futuro y que no habrá nadie más porque se han cargado la máquina que los lleva al pasado ¿qué les costaría haber dicho que habían fabricado una segunda máquina? probablemente que entonces la queja estribaría en que por qué demonios no mandaban T-1000 en masa jijiji

En T1 se ve otro terminator en el futuro y, como es lógico, tiene otro aspecto (si no vaya chufla de “infiltrado” se buscan que sólo colaría una vez) así que, aunque tiene sentido a efectos comerciales que vuelva a ser Schwarzenegger (que repite brevemente en la última), para la trama es fatal, aunque haciendo un esfuerzo podemos pensar en modelos limitados ya es casualidad…

DibujoY lo que ya es demencial es cagarla en la mismidad de la película… Al T-1000 las balas sólo sirven para frenarlo, así que a lo largo de la película le arrancan un trozo – que recupera sin problemas – lo congelan, lo hacen pedacitos y el tío se levanta como si nada ¡¡que le revientan la cabeza y ni se inmuta!! ¿por qué demonios le duele entonces la bala explosiva hasta el punto de que se convierte en la cosa y se cae?

Por último, en la versión que he visto hoy hay algunas escenas que no recuerdo y no aportan una carajo – Sarah después de “curar” al terminator intenta acabar con él desmontándole la cabeza y aplastando el chip con un martillo… ¿?; John intentan enseñar al Terminator a sonreír… ¿? (vale, esa es graciosa); vemos al ingeniero mucho antes de que Sarah intente matarlo (supongo que para que se vea lo majísimo que es y explique brevemente lo que se hará con el chip)… ¿?

Resumiendo: T2 tiene unos efectos espectaculares y la historia es interesante pero es Terminator Salvation, aunque no sea tan buena, la que respeta punto por punto a la mítica Terminator; el resto es un bluf que aprovecha el éxito, a pesar de todo lo elogiable de T2 se confirma que segundas partes (salvo en El Padrino) nunca fueron buenas… de la tercera ni hablamos, porque no existe.

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